miércoles, marzo 19, 2008

Lake Tahoe

"La muerte existe no como el opuesto, sino como una parte de la vida"
Haruky Murakami, Norwegian Wood





Dicha frase la leí sobre el elegante press kit que me dieron de la obra más reciente del director mexicano Fernando Eimbcke: Lake Tahoe, en la pasada edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara.
Al terminar de leer dichas lineas, mientras abría el material y me informaba de todo lo referente a dicho filme, supe que la historia tenía algo especial; el sólo hecho de tomar como referencia una cita de una de las obras del escritor japonés Murakami, me hacía contar los minutos para poder ver en pantalla grande qué relación se puede tener entre un filme mexicano y una historia desarrollada en Japón.











Eimbcke muestra la historia de Juan, un chico que tras la muerte de su padre, choca un automóvil, por lo que inicia la tarea de arreglarlo, para lo cual se ecuentra con varios personajes a lo largo de ese camino, en donde la solución del carro es un mero pretexto para encontrarse consigo mismo, llegar a la catársis, aceptación y procurar seguir con la vida.



La muerte es un tema que se habla tanto en la obra de Murakami, como en la de este director y su co-guinista argentina, Paula Markovitch. En el caso del filme, este da la sensación de seguir analizando cómo la vida sigue a pesar de los que llegan, de los que se van, de las pérdidas, de los cambios internos y la poca o nula percepción que muchas de las veces tienen de esto los que están alrededor de uno.


El filme está lleno de Fades a negros, un silencio que dramatiza la historia, la reflexión, y como en el andar de la vida, estos espacios oscuros dan la pauta para continuar tras un breve respiro. Los planos son abiertos, moviemientos lentos de la cámara, así como un escenarios planos. Sin lugar a duda, lo necesario para salir de la sala y continuar los días reflexionando.


Sobre el nombre del filme, al igual que en Temporada de Patos (2004) nos muestra un símbolo que por sí mismo no significa nada, es sólo cuando se ve el contexto de la historia que el estilo del director lo explica.


Al finalizar la historia, cuando los créditos del filme a parecen y las luces de la sala vuelven poco a poco, se escucha un tema titulado La lloroncita, melodía que junto con la cantidad de sentimientos que transmite el filme, es lo más cercano que recientemente me he encontrado de derramar lágrimas.



Unos meses después de la muerte de mi padre, choqué el único automóvil de la familia, y no creo, contra la opinión de mi madre, que haya sido un simple accidente. Lake Tahoe es una película que nació como un intento de entender las razones que me empujaron a cometer ese acto tan absurdo y tan profundamente humano.
Fernando Eimbcke
Director y Co-Guionista























Cuando mi mamá murió miré a mi alrededor: las horas seguían pasando, los niños reìan, los perros ladraban. Sin embargo el mundo ya no erea el minsmo mudo. Los detalles habituales me resultaron asombrosos. ¿Cómo podía ser que hubiera cambiado todo y al mismo tiempo no hubiera cambiado nada? La realidad se había vuelto inexplicable

Paula Markovith

Co-Guionista

Ficha Técnica

AÑO: 2007PRODUCTOR: Christian ValdelievreDIRECCIÓN Fernando Eimbcke GUIÓN:Fernando Eimbcke y Paula MarkovitchFOTOGRAFÍA: Alexis ZabéEDICIÓN: Mariana Rodríguez SONIDO: Antonio Diego MÚSICA: Camilo LaraDIRECCIÓN DE ARTE: Diana QuirozPRODUCCIÓN: IMCINE-FIDECINE, Cine Pantera, EFICINE 226.REPARTO: Diego Cataño, Juan Carlos Lara, Héctor Herrera, Daniela Valentine, Yemil Sefami, Enrique Albor, Raquel Araujo.

Premios:

De la crítica internacional FIPRESCI en la sección oficial de la 48 edición del Festival de Cine de Berlín.

Mejor director, Festival Internacinal de Cine en Guadalajara.

Recomendable: Si agradó Temporada de patos, y un cine purista narrado con cámara lenta para momentos de mucha relfexión

domingo, marzo 09, 2008

My Work Clock Orange


En sólo tres días llevo seis filmes argentinos, un uruguayo, brasileño, norteamericano y otra tanda de mexicanos; un dolor de espalda, pies entumidos, articulaciones en calidad de pereza y unos ojos rojos que me hacen acordarme de Alex en unas de mis escenas favoritas; claro sólo que en este caso yo sí disfruto al ponerme los ojos rojos a causa del Festival de Cine





domingo, marzo 02, 2008

Veinte más tarde

Así de tierna y dulce era

Con el paso de unos cuantos años ...

¿A poco no estoy más linda?